sábado, 7 de mayo de 2016

5° año: Información de Biblia

                                               LITERATURA BÍBLICA                         

La Biblia es el libro sagrado de cristianos y judíos, y es una de las obras con mayor difusión e importancia en nuestra cultura. No es un libro, sino una colección de libros, una biblioteca sagrada que se ha conservado gracias al cuidado de incontables escribas y ha sido traducida a todas las lenguas conocidas. Sus libros son considerados por la tradición judeocristiana como inspirados por Dios, son religiosos porque tratan de la relación entre Dios y el hombre, y también revelados, porque contienen profecías. No es el único libro sagrado; los hare krishnas tienen el Baghavad Gita, los musulmanes el Corán, los hinduístas los Veddas y los mayas quichés el Pópol Vuh.
La Biblia puede estudiarse desde un punto de vista histórico, religioso, antropológico y literario, aunque en la mayoría de sus libros lo más importante era la creación de una obra didáctica, de interés nacional y religioso y no lo artístico, la intención literaria. En su mayor parte los textos han sido modificados, actualizados, y en muchos casos son el resultado de la fusión de escritos de autores de distintas épocas, lugares e ideas. De allí las contradicciones y las diferencias de vocabulario y de estilo que pueden encontrarse. Al escritor bíblico no le preocupa tanto la originalidad como la efectividad de su mensaje.

LOS HEBREOS

Su origen es mesopotámico, se sabe que abandonaron la ciudad de Ur entre los siglos XX y XVIII A.C. para instalarse en Egipto, donde permanecieron durante unos cinco siglos. Poco a poco se van haciendo más numerosos, lo que hace que el faraón los trate como esclavos, por miedo a una rebelión en su propia tierra. Salen de allí por la acción de Moisés, un hebreo rescatado de las aguas del Nilo por una princesa egipcia, en la época en que el faraón había ordenado matar a todos los varones nacidos de las hebreas. Moisés llegará a convertirse en el líder más importante del mundo hebreo, aunque hay quienes sostienen que en pudo haber tenido origen egipcio. Él será el encargado de conducir al pueblo a través del desierto hacia la tierra prometida de Canaán, una vez que escapan al yugo de Egipto. Se inicia una lenta marcha que dura, según la Biblia, cuarenta años, aunque los historiadores le atribuyen un tiempo mucho mayor, de varios siglos. Allí habrían tenido lugar sucesos milagrosos, como la revelación de Dios a Moisés, y el dictado de las Tablas de la Ley.
Una vez en la tierra prometida, los hebreos se organizaron en doce tribus, sin un gobierno central, que con el correr del tiempo derivará en una monarquía. David sería el segundo de estos reyes, y su gobierno abarcó cuarenta años, desde el año 1010 al 970 a.c.. Lleva la capital a Jerusalén, a donde traslada el Arca de la Alianza; también se ocupa de fortificar las fronteras del reino, construir o reconstruir ciudades, organizarlas administrativamente. Se le atribuye gran preocupación por la recopilación y conservación de textos sagrados, entre ellos los Salmos, de muchos de los cuales se lo considera autor.
Los babilonios toman Jerusalén, en el 586 A.C. Destruyen el templo, toman 40.000 cautivos, encarcelan al rey por 35 años y obligan al pueblo a pagar altos tributos, aunque no lo esclavizan. Algunos logran, pasado el tiempo, volver a su tierra y recomponer su religión, pero deben sufrir el rigor de diversas dominaciones de pueblos más fuertes, y son conquistados por Alejandro Magno, luego por los asirios, egipcios y romanos, y comienza la diáspora o dispersión del pueblo hebreo, aunque su fe y su tradición se mantienen.

LA RELIGIÓN HEBREA


MONOTEÍSMO: Los primitivos hebreos tenían una MONOLATRÍA, lo que significa que se adoraba a un solo dios, pero se admitía la existencia de otros. Con el tiempo esto derivó en una forma de nacionalismo religioso que se llama ENOLATRÍA: el culto al dios del pueblo, identificado con los intereses de Israel. El siguiente paso es el MONOTEÍSMO, la creencia en un solo dios, que es el mismo para toda la humanidad.
ALIANZA: en el Antiguo Testamento se habla de dos alianzas entre la divinidad y el pueblo elegido, a través de dos patriarcas. En primer lugar, el pacto que realiza Yahveh con Abraham, por el cual la divinidad promete darle una descendencia tan numerosa como las estrellas del cielo y la tierra prometida. En segundo lugar, la alianza entre Dios y Moisés, en el Monte Sinaí. Se promete a éste larga descendencia y la tierra de Canaán, y se le exige el cumplimiento de una larga serie de leyes (como los Diez Mandamientos). Una tercera alianza se propone en el Nuevo Testamento, esta vez con valor universal, entre Jesús y la humanidad.
MORAL: toda la vida del pueblo hebreo estaba orientada por los principios de fidelidad a Dios; la desobediencia no puede ni pensarse. Los Diez Mandamientos son preceptos religiosos y morales. Surge la noción del pecado como delito que no sólo perjudica al individuo, sino a la comunidad toda. Incluyen la prohibición de adorar a otros dioses, honrar a los padres, no matar, no robar, no cometer adulterio, no dar falso testimonio, etc.
MESIANISMO: los profetas anuncian la llegada de un Mesías, o salvador, al que a veces se muestra como un rey invencible, poderoso, fuerte, mientras que otras aparece como una víctima, un redentor del pueblo a costa de su propio sufrimiento. Su papel sería redimir a la humanidad. A partir de la figura de Jesús se produce un quiebre en la religión hebrea, ya que no todos lo aceptan como el Mesías, lo que dio lugar a dos grandes religiones. El CRISTIANISMO admite a Jesús como el Mesías y al Nuevo Testamento como libro sagrado junto al Antiguo, pero el JUDAÍSMO continúa esperando el Mesías y solo toma como sagrado al Antiguo Testamento.

EL ANTIGUO TESTAMENTO


Se llama así al conjunto de libros que los judíos consideran sagrados y que constituyen la primera parte de las Biblias cristianas. Los hebreos le llamaban “los escritos”. Para los griegos fue “Bibliae” (plural de “biblos”, papel, libro), pero luego se fue transformando en un singular, “Biblia”. El “error” de traducir un plural por un singular tal vez se base en el deseo de destacar su unidad como libro sagrado. De igual modo, originalmente se hablaba de una Antigua y Nueva Alianza, no de un testamento. La palabra griega “diatheké” significaba testamento, pero también pacto o alianza. El “error” es importante porque en una alianza ambas partes tienen obligaciones y derechos, lo cual se pierde al hablar de un “testamento”.
El Antiguo Testamento fue escrito en hebreo y arameo, y el Nuevo Testamento, en su mayoría, en griego. El hebreo es una lengua simple, de sintaxis sencilla y gran flexibilidad. Se dice que en virtud de la pobreza del idioma los escritores se vieron en la necesidad de recurrir frecuentemente a reiteraciones, paralelismos, comparaciones y metáforas, que son recursos literarios típicos de la Biblia. Se escribe de derecha a izquierda, sólo se escriben las consonantes y originalmente no existía la división de los libros en versículos y capítulos. Esto dificultó su comprensión a medida que el habla del pueblo fue cambiando y se fue olvidando la pronunciación original de las palabras. Al nombre de Dios estaba prohibido pronunciarlo, por lo cual en la Biblia sólo aparecen las consonantes YHWH, el “tetragrama sagrado”. De ahí deriva “Jehová” o “Yahveh”.
Los libros bíblicos fueron escritos en rollos de papiros o pergaminos, conservados en muy malas condiciones. Muchas copias fueron escondidas para eludir la destrucción o persecución, pero pese a ello hoy no queda un solo manuscrito original; los que se poseen han sido elaborados por los “masoretas”, sabios judíos que entre los siglos VI y X se dedicaron a la fijación del texto de la Biblia. Indicaron las vocales que faltaban, la acentuación y la puntuación, dividieron los textos en capítulos y versículos, y agregaron comentarios al margen.
            No toda la literatura hebrea está incluida en el Antiguo Testamento; para determinar qué libros forman parte de la Biblia se toma en cuenta el “canon”, regla de la Iglesia que establece el carácter sagrado o no de los libros. Los libros descartados del canon se consideran apócrifos, que significa supuesto, fingido, y son los que no están confirmados en su autenticidad por la Iglesia. Hay otros que nunca se consideraron sagrados, como los textos encontrados en una cueva del Mar Muerto, en 1947.
Los judíos solo aceptan el CANON HEBREO: 39 libros del Antiguo Testamento. En el CANON ALEJANDRINO el Antiguo Testamento tiene los 39 libros del canon hebreo más 7 libros “apócrifos”. El CANON CRISTIANO, fijado por la Iglesia Católica en el siglo XVI, incluye el Antiguo y Nuevo Testamento.
Los libros del Antiguo Testamento de carácter puramente literario, como los Salmos o El Cantar de los Cantares, son muy pocos. En algunos predomina el interés filosófico o didáctico, como en los Proverbios. En otros los fragmentos poéticos suelen pasar inadvertidos porque se llega a ellos tras muchas páginas de lectura monótona y agotadora. En la poesía hebrea no había rima, si bien pueden aparecer aliteraciones u otros efectos sonoros. Lo fundamental está en el ritmo, el número de sílabas y la colocación de los acentos.
Es frecuente el uso de PARALELISMOS, relación, por similitud u oposición, de dos o más versos, en la forma o en las ideas. Hay tres tipos de paralelismo en la Biblia. El SINONÍMICO tiene versos que dicen lo mismo con distintas palabras, con una estructura sintáctica semejante. (“¡No temas, porque contigo estoy yo!/ ¡No desmayes, porque yo soy tu Dios!”). El ANTITÉTICO es aquel en que un verso expone algo y el siguiente plantea lo opuesto, como en Proverbios: “El que labra su tierra se saciará de pan/ mas el que sigue a los ociosos se hartará de pobreza”. El SINTÉTICO O DE COMPOSICIÓN es una forma compleja: cada verso va añadiendo elementos, componiendo, desarrollando la idea.
En la Biblia se llama “hablar por parábolas” o “por semejanzas” a hacerlo empleando la comparación, metáfora, parábola, alegoría y personificación. Se recurre a ellas buscando una finalidad didáctica, se busca aclarar bien lo que se expresa. Pueden añadir belleza a la expresión, pero esa no es la finalidad principal. Se toman como elementos de referencia los que son sencillos, cotidianos, conocidos por todos.

LOS SALMOS

Su nombre viene del griego Psalmos, que significa originalmente tocar un instrumento de cuerda o cantar al son de dicho instrumento. Son los cánticos religiosos de los hebreos, no eran poemas para ser leídos sino que se cantaban en procesiones o fiestas rituales. El libro de los Salmos tiene 150 poemas, escritos a lo largo de mil años de la historia hebrea. Aparece toda la gama del sentimiento religioso: el desamparo, el temor, la confianza, el amor por su Dios. La tradición atribuyó a David (rey, músico y poeta) un importante número de salmos.
Clasificación según su carácter literario:
a)    HIMNOS. Los de alabanza exhortan a alabar a Yahveh, los de acción de gracias son referidos a una situación dolorosa que ha sido solucionada por su dios, y los mesiánicos anuncian la grandeza futura de los hebreos y el fin de sus enemigos.
b)   PLEGARIAS. En las individuales el hombre enfermo, preso, perseguido, pobre, expone su situación, proclama su inocencia: él no merece ese castigo. Termina con un ruego, que lo recuerde, salve de la muerte, castigue a los que lo angustian. En las colectivas se plantean problemas a nivel nacional: la derrota, el exilio. Se pide el castigo a los enemigos, el favor divino, el retorno a la tierra propia.
c)    CANTOS DE SABIDURÍA: plantean normas morales, exaltan la ley de Yahvé y su cumplimiento, aconsejan la confianza en Dios.


EL NUEVO TESTAMENTO


Es el conjunto de libros sagrados del cristianismo que hablan de la vida y enseñanzas de Jesús. Se compone de 27 libros considerados sagrados: los Evangelios (vida de Jesús), los Hechos de los Apóstoles (difusión de sus ideas), las Epístolas (fundamentación de su doctrina) y el Apocalipsis (libro profético, también llamado Revelación).

Evangelio significa “buena nueva”, y es una narración de la vida de Jesús y sus enseñanzas. Son escritos en griego entre los años 40 y 100 después de Cristo. Se ubican en una provincia del Imperio Romano, Palestina. De los cuatro Evangelios admitidos como sagrados, tres son muy similares, los escritos por Mateo, Marcos y Lucas, y se les conoce como “Evangelios sinópticos”; podrían provenir de la misma tradición oral, o se basaron en un mismo documento primitivo. El Evangelio según San Juan es más metafísico y doctrinario. 

El protagonista de estos libros es conocido con varios nombres en la Biblia: Jesús, Cristo, Mesías, entre otros. No dejó obra escrita pero su historicidad no se discute, ya que ha sido mencionado en numerosas obras de la época. La discusión estaría centrada en demostrar si existieron esos milagros, si era el Mesías, o un simple mortal con un gran carisma personal. La Biblia lo presenta como alguien que acepta su destino trágico sin negar sus enseñanzas, su persona se plantea como modelo de conducta, ideal de justicia, bondad, pureza y sacrificio. 


4° año: ROMANTICISMO

ROMANTICISMO

            La palabra “romanticismo” puede entenderse en más de un sentido. Por un lado, se refiere a un estado de sensibilidad y jerarquización de los sentimientos. Por otro, alude a un fenómeno artístico concreto: es en este sentido que la utilizaremos aquí.
            El Romanticismo fue un vasto movimiento de ideas, de amplias proyecciones éticas y estéticas, que marcó con su sello al siglo XIX y cuya influencia perdura en algunos aspectos hasta nuestros días. Su nombre tal vez deriva del sustantivo francés “roman “ (relato de aventuras) o del adjetivo inglés “romantic”, que calificaba a cierto tipo de cuadros campestres, con paisajes crepusculares o nocturnos, de carácter marcadamente melancólico.
            Sus orígenes hay que buscarlos en el siglo XVIII, fundamentalmente en la cultura alemana, donde se produce el movimiento llamado STURM UND DRANG (“empuje y pasión”) , que propugna la creación literaria al margen de las reglas clásicas y revaloriza la expresión artística de los sentimientos y las vivencias. Esta sensibilidad prerromántica se manifiesta también pronto en Inglaterra y se extiende finalmente por toda Europa. Constituyó una reacción contra el Neoclasicismo del siglo XVIII, que rendía culto a lo equilibrado, lo racional, buscando un arte cargado de reglas que se quedaba en la imitación de los clásicos, sin autenticidad. No en vano este fue llamado “el siglo de las luces”. El prerromanticismo renueva el gusto por la naturaleza, el desborde de la subjetividad, la tradición y el folklore nacional. Sus principales exponentes son J.J.Rousseau, en Francia, quien usa por primera vez el término “romántico” con el sentido actual, y J.W. Goethe con su obra “Las lamentaciones del joven Werther”, en Alemania.
            El Romanticismo empieza a organizarse a principios de siglo, alcanza su madurez y máxima propagación hacia 1830y comienza su declinación, que se concreta hacia 1850
            El romanticismo presenta una serie de características íntimamente relacionadas unas con otras y que se condicionan entre ellas.
            INDIVIDUALISMO
            El hombre romántico tiene una conciencia aguda y dolorosa de la propia personalidad, de ser distinto a los demás, y afirma constantemente ese “yo” frente a lo que le rodea. En algunos casos llega a sentirse superior a todo lo otro: exalta su propia sensibilidad, sus emociones, su genio, pero también su desgracia o su infelicidad. EGOCENTRISMO. Todo va a girar alrededor del yo, por lo tanto frecuentemente habla el romántico en primera persona, a menudo protestando por la incomprensión de su sociedad, por el desconocimiento de su genio individual.
            DESENGAÑO. El choque entre el yo romántico y la realidad que no da satisfacción a sus anhelos e ideales produce en el artista romántico un hondo desengaño, un tedio y un hastío vitales que lo llevan a un violento enfrentamiento con el mundo y a rebelarse contra todas las normas morales, sociales, políticas y religiosas.
            POPULISMO. Se revalorizan los elementos populares, como la música, el canto, las narraciones del pueblo. se busca conocer lo que tiene de particular y específico el espíritu de cada nación. De ahí la obsesión por buscar las raíces de cada pueblo en su literatura y su cultura.
            LIBERTAD. Hay una exaltación de la libertad; sólo en libertad se alcanza la plenitud. Un poeta español del siglo XIX, Larra, afirma: “libertad en la literatura, como en las artes, como en la industria, como en el comercio, como en la conciencia. He aquí la divisa de la época.” En el arte, la libertad está vinculada con lo formal, la negación a dejarse limitar por reglas prefijadas. En la vida cotidiana, tiene que ver con un estilo libre y desprejuiciado de vivir, conocido en general como “bohemio”. En lo nacional, a veces se relacionó con actitudes patrióticas, como en España o Italia.
            SUBJETIVISMO
            Frente a la razón se levanta la bandera el sentimiento, de ahí la importancia de emociones, sueños y fantasías. El hombre romántico profundiza minuciosamente en sí mismo o en sus personajes. Su actitud de búsqueda interior lo lleva a descuidar el mundo que lo rodea y refugiarse en lugares solitarios.
            SOLEDAD. El gusto por la soledad se convierte en uno de los temas románticos por excelencia. Esto justifica la preferencia por lugares solitarios como castillos, cementerios, espacios apartados y recónditos. La soledad del romántico nace también de su individualismo, de la afirmación de su yo; en este sentido la soledad produce también dolor y lo lleva a ansiar la integración, la comprensión de los otros, el amor.
            IRRACIONALISMO. Se niega que la razón pueda explicar por completo la realidad. Se abandona la idea de que existan verdades fijas e inmutables que puedan ser descubiertas. Este rechazo por la razón y lo racional explica la preferencia de los románticos por lo sobrenatural, lo mágico y misterioso. Tal vez ligado a esto se produce un retorno a la religiosidad.     
            LA NATURALEZA
            Frente a la Naturaleza artificiosa del Neoclasicismo, el artista romántico representa la naturaleza en forma dramática, en movimiento, con preferencia por la ambientación nocturna. Opone al orden, a la mesura y la armonía neoclásicos, el desorden y la falta de proporción. La Naturaleza se identifica con los estados de ánimo del creador, es como una proyección de sus sentimientos y a la vez está por encima de todo, lo que deja traslucir cierta concepción panteísta del universo.
            EVASION
            Para escapar de ese mundo en el que no encuentra cabida su idealismo extremo, el romántico opta por escapar de la realidad inmediata que no le gusta. Esa evasión puede conducirlo a épocas pretéritas, como la Edad Media, o a lugares lejanos y exóticos, como Oriente o América. La fantasía funciona siempre como forma de evasión de la realidad para el hombre romántico.
            EL MAL DEL SIGLO
            El romántico es por naturaleza alguien inseguro e insatisfecho, lo que da lugar a una desazón vital. Se habló del “mal del siglo” para referirse a ese estado de ánimo propio de los románticos, compuesto por melancolía, tedio de vivir, insatisfacción, desconsuelo.       A veces esto constituía una postura, con más de fingido que de auténtico, como una especie de moda.

            Tales son, en un breve acercamiento, las principales características del Romanticismo. Al alumno le toca el profundizar en estos aspectos, investigar cuáles fueron sus principales autores y cómo se desarrolló especialmente en España este movimiento.

sábado, 30 de abril de 2016

4º año: Información sobre Romances

ROMANCES: información general  

ORIGEN
La palabra “romance” deriva de “Roma” y designa al conjunto de lenguas derivadas del latín (castellano, francés, portugués, italiano y rumano). A partir del siglo XIV la palabra también refiere a cierto tipo de poemas.
Los romances se consideran derivados de otros, llamados “cantares de gesta”, que eran extensos, fundamentalmente históricos y épicos, compuestos entre los siglos XII y XIII. El “Cantar del mío Cid” es considerado la primera obra importante que se conserva de la literatura española.
Los cantares de gesta eran recitados por los juglares, profesionales del canto que recorrían los pueblos para brindar a su público tanto entretenimiento como información de sucesos recientes. Se cree que, con el paso del tiempo, el público fue memorizando los fragmentos preferidos del cantar, eliminando elementos narrativos que no eran esenciales. Pedirían al juglar que se detuviera y repitiera, especialmente, tal o cual parte. Con el tiempo los poetas empezaron a componer especialmente textos breves, siguiendo el gusto del público, por imitación de los cantares de gesta. Así surgen los “romances”.

DEFINICIÓN POÉTICA: Un romance es un breve poema de carácter épico-lírico, destinado al canto con acompañamiento de algún instrumento musical. El carácter épico está dado por lo narrativo: se cuentan sucesos. A la vez son líricos, porque aparecen los sentimientos y emociones del autor frente a esos hechos.
DEFINICIÓN FORMAL: Los romances son series indefinidas de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares. No están divididos en estrofas, aunque las pausas se dan generalmente en los versos que riman. Quizá esto derive de los versos de los cantares de gesta, que eran de dieciséis sílabas.

CARACTERÍSTICAS
Se llama “Romancero” al conjunto de los romances conocidos. Constituyen el auténtico folklore español, la obra anónima y colectiva de los poetas populares en los siglos XIV, XV y XVI.  Los romances aparecen al final de la Edad Media y revitalizan los asuntos y personajes de los siglos pasados; el carácter medieval aparece en el hecho de ser anónimos, obra colectiva y popular. También muestran una adhesión a los asuntos terrenales que es propia del Renacimiento, que apareció en España tardíamente con respecto al país en que se originó (Italia).
Los romances son ANÓNIMOS, no porque se haya olvidado el nombre del autor, sino porque son una CREACIÓN COLECTIVA. Hubo un autor inicial para el poema, pero luego cada juglar que lo cantó, cada persona que lo fue transmitiendo oralmente a otra, pudo modificarlo un poco. Se olvidaron fragmentos, se le agregaron versos o se cambiaron palabras. Por ejemplo, un romance que comienza “Mira Nero de Tarpeya / a Roma como se ardía” (aludiendo a la contemplación del incendio que destruyó a Roma, por parte de Nerón, desde la roca Tarpeya) se convirtió en “Marinero de Tarpeya…”. Es decir, que los romances son de todos y no son de nadie, son poesía abierta y dinámica. En muchos casos se conservan varias versiones de un mismo romance. Por regla general, la más nueva es la más breve, porque lo más común es que el paso del tiempo los fue acortando, rescatando lo esencial, lo más intenso.
Los romances fueron de TRANSMISIÓN ORAL hasta mediados del siglo XVI. Allí, tal vez como consecuencia de la difusión de la imprenta, aparecen los primeros romanceros, o recopilaciones de romances, como el “Cancionero de romances” de Martín de Nuncio, en 1550, o el “Romancero”, de Lorenzo de Sepúlveda, en 1551. Eran librillos de muy bajo precio, lo que favoreció su divulgación. Fueron despreciados al principio por los nobles, quienes hablaban de “poetas ínfimos”, “aquellos que sin ningún orden, regla ni cuenta fazen estos romances e cantares que las gentes de baja e servil condición se alegran”.
Otra característica es el FRAGMENTARISMO: los romances destacan sólo una situación, sin dar preliminares, ni detalles, ni desenlace. Se suprime todo lo que no es esencial. Se habla de un COMIENZO ABRUPTO, o “in media res” (frase latina que quiere decir “en medio de los hechos”), ya que no hay introducción, no se dan nombres, fechas ni lugares concretos. En general terminan con un FINAL TRUNCO, interrumpiendo el texto en un momento de tensión, como para que el lector lo termine con su imaginación.
Son frecuentes las REITERACIONES, sea de palabras o de frases, que procuran un aumento de la fuerza del romance, a la vez que le dan musicalidad. Un ejemplo es el comienzo del Romance del prisionero: “Que por mayo, era por mayo”.
También abundan los DIÁLOGOS. Hay alternancia de voces, a veces con breves frases introductorias (“Allí habló el Infante Arnaldos”).
Se utilizan recursos de ACTUALIZACIÓN del discurso, los hechos que son del pasado (para el narrador) se muestran como presente (para el lector). Esto se logra con el uso de adverbios de tiempo (como “ya”), o con cambios en los tiempos verbales.
   Muchas veces se da el USO DE DIMINUTIVOS, para intensificar lo afectivo, como al hablar de un “soñito”. Aparece también el GUSTO POR LO SUNTUARIO, es decir, lo lujoso, lo fino, lo que el pueblo que escucha el romance admira, pero no posee.
Los temas de los romances son en general profanos, no religiosos. Los más frecuentes son el sentimiento amoroso, los conflictos entre un rey y sus vasallos y la caída de un príncipe. Se mantienen los mismos asuntos nacionales, revividos una y otra vez. A esto se le llama TRADICIONALISMO. A la vez, se habla de la POPULARIDAD de los romances, ya que son muy gustados por todo tipo de público.

CLASIFICACIÓN
   Podemos hablar de dos criterios principales. Según la época en que se compusieron, hablamos de ROMANCES VIEJOS (anónimos, de transmisión oral, compuestos en los siglos XIV, XV y principios del XVI) y ROMANCES NUEVOS O ARTÍSTICOS (imitación de los viejos, de transmisión escrita, con autor conocido, escritos a partir de la segunda mitad del siglo XVI).
En cuanto a sus temas, diferenciamos cuatro grupos:
a)      Romances heroico-caballerescos: tienen tema español, derivado de los cantares de gesta y las leyendas caballerescas.
b)      Romances noticieros: informan sobre hechos de la época, generalmente relacionados con la guerra entre moros y cristianos
c)      Romances novelescos: se basan en hechos ficticios, derivan de novelas y cuentos.

d)     Romances líricos: se centran en la expresión de emociones, más que en un relato.

jueves, 21 de abril de 2016

4ª año: Romance del enamorado y la muerte.

Romance del enamorado y la muerte
Un sueño soñaba anoche,
Soñito del alma mía,
Soñaba con mis amores
Que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca
Muy más que la nieve fría.
- ¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
Ventanas y celosías.
- No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
- ¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy de prisa se calzaba,
Más de prisa se vestía;
Ya se va para la calle,

en donde su amor vivía.
- ¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio
Mi madre no está dormida.
- Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a tí, vida sería.
- Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
La Muerte que allí venía:
- Vamos, el enamorado,
que la hora ya es cumplida.

martes, 12 de abril de 2016

Prueba diagnóstica para quienes faltaron a la ya propuesta

Realice un comentario literario del texto, basado en lo que ha aprendido en Literatura en años anteriores. Por ejemplo, puede determinar cuál es el tema central, qué tipo de título tiene, cómo es su narrador, qué recursos literarios (como metáforas, comparaciones, personificaciones, etc.) encuentra en el cuento.
Opcional: escriba una historia (verìdica o ficticia) en la que todo gire alrededor de un mueble de alguna casa.


El armario

El señor Gerard no podía evitar recordar el armario cuando pensaba en la vieja casa de la abuela. Era un armario común, con espejos en las puertas y repisas fijas, con arabescos irregulares, con telarañas en el techo. El tesoro del armario estaba abajo, entre sus patas. Cuando era un niño travieso y sin miedo, el señor Gerard solía hurgar bajo el armario para acceder a los maravillosos objetos que allí se ocultaban. Sus ojos verdes relucían de felicidad ante cada cosa encontrada.

Nunca supo quién ponía esos objetos allí. Ahora suponía que eran lanzados por niños desde la calle, hipótesis factible pues el armario estaba frente a una ventana que permanecía abierta durante el día. No siempre encontraba algo, en ocasiones la búsqueda era vana; sin embargo, cada vez el objeto encontrado era distinto. Un reloj sin la aguja de la hora, un anillo al que le faltaba su piedra, la rueda dentada de alguna extraña máquina que debió de ser inmensa, una pata de conejo convertida en llavero, la cabeza de una muñeca; así de variados e inútiles, pero igualmente maravillosos, eran los hallazgos.

Tampoco tenía muy claro qué había sido de todos esos objetos. Al crecer, llegó el momento de ir a la capital a estudiar y desde entonces sus visitas a la casa fueron más espaciadas; finalmente, la abuela murió y la casa fue abandonada, aunque su madre la mantuvo como parte del patrimonio de la familia. Pero el señor Gerard nunca conservó, sin saber la razón, alguno de sus tesoros.

Ahora, con cincuenta y dos años recién cumplidos y su madre también muerta, el señor Gerard había vuelto sus ojos hacia la vieja casa, con la intención de venderla y deshacerse de ella y sacarle así algún provecho y evitar los gastos de su mantenimiento. Hacía mil años que no iba a visitarla. Un amigo se encargaba (al parecer con éxito) de la promoción y venta del inmueble; mientras tanto, el señor Gerard quiso visitar —por última vez antes de su inminente demolición— la casa donde transcurrieron sus primeros años. Reservamos vastos espacios de la memoria, libro donde se escriben nuestras vidas, para venerar cosas inanimadas.

Llegó al pueblo a media tarde, con el pensamiento fijo en la casa y el armario, aquel amigo de su niñez con el que tanto había compartido. Subió al segundo piso y entró a la habitación donde éste estaba. Caminaba con paso vacilante. Avanzaba con mirada ansiosa.

Sintió un largo estremecimiento cuando se enfrentó al viejo mueble. Ahora le parecía más pequeño y débil, y el espacio entre el borde inferior y el piso era tan angosto que dudaba que fuera suficiente para albergar una mano humana. Se preguntaba si seguía escondiendo tesoros. Así que se agachó y trató de meter la mano bajo el armario, pero tuvo que sacarla y arremangarse la camisa para poder hurgar a sus anchas.

Sus dedos se toparon con algo duro y redondo, como una pelota. La atrajo hacia afuera; se trataba de una extraña caja de música esférica con un pony azul en el centro. No se sintió satisfecho: volvió a introducir la mano y continuó la búsqueda.

Tres días más tarde, el amigo vendedor entró a la casa con una pareja que la compraría para instalar un albergue, y comenzaron a recorrerla, mientras charlaban, curioseaban y comentaban todo. Quizás ni siquiera sería preciso demolerla. Cuando entraron a la habitación del armario, hallaron al señor Gerard hinchado y hediondo, acostado en el piso, con una mano asida a una esfera y la otra oculta bajo el viejo mueble. El examen del forense determinó que había muerto a causa de la mordedura de una serpiente. El ofidio culpable jamás fue encontrado.



Jorge Gómez, 15/09/96 (adaptado por Mariela Rodríguez)

martes, 5 de abril de 2016

CERP: planes y bibliografía

LITERATURA IBEROAMERICANA 1
Programa del curso:

Literatura precolombina
 Anónimo: Popol Vuh. Lectura y aproximación a la Introducción y la creación del mundo y del hombre.  Análisis del episodio de la doncella Ixquic.

Barroco de Indias
Sor Juana Inés de la Cruz. Análisis del poema “Hombres necios que acusáis” y de la “Respuesta a Sor Filotea”, entre otros textos.

Neoclasicismo
Alonso Carrió de la Vandera (Concolorcorvo): Lazarillo de ciegos caminantes. Análisis del primer capítulo de la primera parte (en relación con Martín Fierro).

Romanticismo
Ricardo Palma: Tradiciones peruanas. Análisis de dos cuentos.

Poesía gauchesca
José Hernández: El gaucho Martín Fierro (análisis de los cantos 1 y 7) y La vuelta de Martín Fierro (Consejos del Viejo Vizcacha).

Modernismo en la ensayística
José Martí: Análisis de “Nuestra América” y poemas V y IX de versos sencillos.

Modernismo en la lírica
Rubén Darío: Cantos de vida y esperanza. Análisis de los poemas “Sinfonía en Gris mayor”, “Nocturno” y “Lo fatal”, entre otros.

Modernismo en la narrativa
Joaquim Machado de Assis: Memorias póstumas de Blas Cubas.


Prof. Mariela Rodríguez.
Marzo de 2015


POPOL VUH

Bibliografía sugerida para su estudio

José Miguel Oviedo. Historia de la literatura hispanoamericana. Madrid, Alianza, 1995.

Davies, Alfred. Los enigmáticos códices mayas. Andrómeda, Bs. As., 2006.

Sodi, Demetrio. La literatura de los mayas, Joaquín Mortiz, México, 1964.

Thompson, Eric. Historia y religión de los mayas, Siglo XXI, México, 1970.

National Geographic, “Misterios de la cultura maya”, México, 2008.

Rafael Girard. Esoterismo del Popol Vuh, Stylo, México, 1948.

Rubbo de Licandro, Isobel – Antúnez, Illaney. Aproximaciones al Popol Vuh, Técnica, Montevideo, 1989.

Andrade Warner, Fernando. El Popol Vuh. Fernández editores, México, 1985.

Capítulo Universal, número 86, CEDAL, Bs. As., 1970.

Capítulo Universal, número 154, CEDAL, Bs. As., 1970

López, Carlos. Los Popol Wuj y sus epistemologías. Huntington, Abyayala.

López, Carlos: “Epigrafía del apócrifo. Revisión del juicio colonial”, en [SIC], Año 1, número 2, Montevideo, Agosto de 2011.

Cardoza y Aragón, Luis. Guatemala, las líneas de su mano.

Recinos, Adrián. “Introducción”, en Popol Vuh, FCE, México, 1952.

Galich, Manuel. “Prólogo”, en Popol Vuh, Casa de las Américas, La Habana, sin fecha.

Canseco, Manuel. “El legado de los quichés”, en Popol Vuh, Ediciones del Nuevo Mundo, Montevideo, 1987.

Portilla, Miguel León: La visión de los vencidos. México, UNAM, 1997.

 Portilla, Miguel León: Historia y cultura en el México prehispánico. México, Secretaría de Relaciones Exteriores, 1990.


Lienhard, Martín. La voz y su huella. Escritura y conflicto étnico-social de la América Latina (1492-1988). La Habana. Casa de las Américas, 1989.





LITERATURA URUGUAYA, 1
Programa del curso:
1) Petrona Rosende: información sobre su vida y obra; análisis de “Elegía”, “La Cotorra y los Patos” y “A los que hacéis versos por todo”
2) Bartolomé Hidalgo: la poesía gauchesca; concepto de diálogos y cielitos, inflexiones rurales en su lenguaje. Análisis de “Nuevo diálogo patriótico…”
3) Isidoro de María: las crónicas como forma privilegiada de la prosa uruguaya del siglo XIX. Análisis de dos de ellas.
4) Juan Zorrilla de San Martín: el Romanticismo en el Río de la Plata. Análisis de “Tabaré”.
5) Eduardo Acevedo Díaz: el realismo y naturalismo en nuestras letras, concepto de novela histórica y análisis de “El combate de la tapera”.
6) Literatura uruguaya en la frontera intercultural: Conde de Lautréamont, análisis de “Los cantos de Maldoror”.
7) Generación del 900, Modernismo y Modernidad.
a. Rodó: “Ariel”
b. Quiroga: “El hijo”
c. Mª Eugenia Vaz Ferreira: “Barcarola de un escéptico”, entre otros poemas.
d. F. Sánchez: “Barranca abajo”.

lunes, 28 de marzo de 2016

4° año: Programa del curso

LISTA DE TEXTOS:

Roald Dahl: “Cordero asado”, de Relatos de lo inesperado.
Anónimo: “Romance del Enamorado y la Muerte”.
Gustavo Adolfo Bécquer: “Rima LII”, de Rimas y Leyendas.
Mario Benedetti: “Niñoquepiensa”
Gregorio de Laferrere: Las de Barranco.
Federico García Lorca: La casa de Bernarda Alba.

Anónimo: Lazarillo de Tormes.