Pertenecen a este género las obras escritas para ser representadas. El nombre “dramático” viene del griego “draomai”, que significa representación. Las primeras representaciones se hicieron en Grecia, hace más de 2500 años. En las obras de teatro no hay narrador que explique los hechos; todo debe deducirse del diálogo de los personajes, sus movimientos, tonos y gestos. El autor de obras teatrales se llama dramaturgo.
Las obras dramáticas se estructuran en actos (unidades mayores) y escenas (subdivisiones de los actos; marcan la entrada y salida de personajes).
Debemos diferenciar el texto escrito (lo que se lee) del texto espectacular (lo que se ve en la representación). Dentro del texto escrito podemos distinguir el diálogo de los personajes, que puede ser en verso o prosa, y siempre tiene la indicación del nombre de quien habla. A veces un personaje habla solo en escena, expresando sus pensamientos; es un monólogo o soliloquio. Otras ocasiones hay personajes que dialogan y se sobreentiende que otro personaje, también en escena, no los escucha. Es una convención teatral, algo que se acepta como si fuera posible, y se llama aparte. Si se hace referencia a algo que el espectador no ve (algo que ocurre fuera del escenario, por ejemplo) se dice que eso pertenece a la extraescena. También hay, por lo general, aclaraciones que hace el autor sobre movimientos, gestos y tonos de los personajes, así como descripciones del lugar, el vestuario o el aspecto de quienes aparecen en escena, que pueden estar al principio de la obra o en medio de la acción. Estas aclaraciones constituyen el llamado texto acotacional, que se escribe entre paréntesis y con letra diferente al diálogo de los personajes (por ejemplo: saliendo de la habitación).
A diferencia de la poesía y la narrativa, la obra dramática es más que palabras: necesita ser representada. El texto es llevado a la escena por un grupo de personas, y la puesta en escena puede incluir variaciones, según quién lo dirija, cómo se actúe, ante qué público se represente, etc.
Se llama texto espectacular al conjunto de códigos que coexisten en una representación, a saber: personajes, vestuario, maquillaje, escenografía, edificio teatral, texto, director, público, sonido, iluminación. Cada uno de estos elementos aportará una clase diferente de información al espectador. Los personajes pueden ser varios o solo uno (“unipersonal”). Representan personas o animales, ideas abstractas, etc. No hay que confundir personaje y actor: este último es la persona que toma el rol del personaje. Un mismo actor puede representar varios personajes, y viceversa. Su maquillaje y el vestuario nos ubicarán en una época, un lugar, una clase social determinada o incluso un hecho concreto: un ojo negro, una cicatriz, la aparición de arrugas, si hubo un transcurso temporal, por ejemplo. La escenografía también dará datos para ubicar a los personajes, ya sea realista o no. La obra puede representarse en un teatro, un sitio pensado para la representación, o en otros lugares, como la calle, el ómnibus, una iglesia. El texto puede seguirse al pie de la letra o con variaciones, haciendo una puesta en escena “basada en…”. El director coordina la labor de todos, y parte de un concepto global de la obra, que intenta plasmar en escena. Es el que interpreta el texto escrito, le da un sentido personal. Puede haber o no intervención del público. El sonido podrá aportar música, voces en off, ruidos de ambiente, tormentas, etc., y con la iluminación se destaca un personaje o se crea un ambiente.
Hay otras formas teatrales particulares, como la pantomima (teatro sin palabras), el teatro negro (con muñecos sobre un fondo negro), las obras de títeres y marionetas, la ópera (donde el texto es cantado) o el radioteatro (que consiste solo en sonidos).
Aquí encontrarás los textos que daremos, así como los programas, informaciones y enlaces de interés para ilustrar y enriquecer el curso de Literatura. ¡Bienvenido!
martes, 8 de noviembre de 2011
sábado, 29 de octubre de 2011
Un payador entre nosotros
En este día especial
a mí me toca cantar.
Mientras Vicu está sentada
aquí yo hago la payada.
En este día muy lindo
me embola salir al plinto
para eso veo a Dano
que con eso está copado.
Esto no termina acá,
la payada no se va;
veo a Michu muy tranquila,
no tomó mucho tequila.
Están todos muy contentos,
entonces iré más lento.
pero Diego está de langa:
vámonos pa la pachanga.
Todavía falta un año
para el fin de la payada,
no sea cosa que en un rato
se vayan a dar un baño.
Allí sentada está Paula
como un animal sin fin,
antes que se vaya al fin
vamo' a llevarla a la jaula.
Nada que ver con nada
es toda esta muchachada
fue un placer con la gurisada
realizar esta payadda.
Sí, señores, ¡a festejar!
Esto está llegando al fin
y aunque parezca un despeje
ya me estoy por ir al fin.
Muchas pavadas juntas
yo no paré de poner
pero no es una amargura:
hay que estudiar Literatura.
Mariela profe querida
esta clase no tiene heridas,
es la clase más sincera...
pero soy un mamadera.
Esta es la última estrofa
y yo me llamo Martín.
Tomé mucho Jugolín
dentro del monopatín.
Martín R.
a mí me toca cantar.
Mientras Vicu está sentada
aquí yo hago la payada.
En este día muy lindo
me embola salir al plinto
para eso veo a Dano
que con eso está copado.
Esto no termina acá,
la payada no se va;
veo a Michu muy tranquila,
no tomó mucho tequila.
Están todos muy contentos,
entonces iré más lento.
pero Diego está de langa:
vámonos pa la pachanga.
Todavía falta un año
para el fin de la payada,
no sea cosa que en un rato
se vayan a dar un baño.
Allí sentada está Paula
como un animal sin fin,
antes que se vaya al fin
vamo' a llevarla a la jaula.
Nada que ver con nada
es toda esta muchachada
fue un placer con la gurisada
realizar esta payadda.
Sí, señores, ¡a festejar!
Esto está llegando al fin
y aunque parezca un despeje
ya me estoy por ir al fin.
Muchas pavadas juntas
yo no paré de poner
pero no es una amargura:
hay que estudiar Literatura.
Mariela profe querida
esta clase no tiene heridas,
es la clase más sincera...
pero soy un mamadera.
Esta es la última estrofa
y yo me llamo Martín.
Tomé mucho Jugolín
dentro del monopatín.
Martín R.
lunes, 26 de septiembre de 2011
3º4 Película de "Martín Fierro" (fragmento)
Dejo parte del comienzo de una vieja película sobre el texto. Si quieren ver el resto, está en Youtube.
3º4 "Martín Fierro" Cantos (capítulos) 1 y 7
MARTÍN FIERRO
1
Aquí me pongo a cantar
Al compás de la vigüela,
que el hombre que lo desvela
una pena estrordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.
Pido a los santos del cielo
que ayuden mi pensamiento:
les pido en este momento
que voy a cantar mi historia
me refresquen la memoria
y aclaren mi entendimiento.
Vengan santos milagrosos,
vengan todos en mi ayuda
que la lengua se me añuda
y se me turba la vista;
pido a mi Dios que me asista
en una ocasión tan ruda.
Yo he visto muchos cantores,
con famas bien otenidas
y que después de alquiridas
no las quieren sustentar:
parece que sin largar
se cansaron en partidas.
Mas ande otro criollo pasa
Martín Fierro ha de pasar;
nada lo hace recular
ni las fantasmas lo espantan,
y dende que todos cantan
yo también quiero cantar.
Cantando me he de morir,
cantando me han de enterrar
y cantando he de llegar
al pie del eterno Padre;
dende el vientre de mi madre
vine a este mundo a cantar.
Que no se trabe mi lengua
ni me falte la palabra;
el cantar mi gloria labra
y, poniendomé a cantar,
cantando me han de encontrar
aunque la tierra se abra.
Me siento en el plan de un bajo
a cantar un argumento;
como si soplara el viento
hago tiritar los pastos.
Con oros, copas y bastos
juega allí mi pensamiento.
Yo no soy cantor letrao
mas si me pongo a cantar
no tengo cuándo acabar
y me envejezco cantando:
las coplas me van brotando
como agua de manantial.
Con la guitarra en la mano
ni las moscas se me arriman;
naides me pone el pie encima,
y, cuando el pecho se entona,
hago gemir a la prima
y llorar a la bordona.
Yo soy toro en mi rodeo
y torazo en rodeo ajeno;
siempre me tuve por güeno
y si me quieren probar,
salgan otros a cantar
y veremos quién es menos
No me hago al lao de la güeya
aunque vengan degollando;
con los blandos yo soy blando
y soy duro con los duros,
y ninguno en un apuro
me ha visto andar tutubiando.
En el peligro !qué Cristos!
el corazón se me enancha,
pues toda la tierra es cancha,
y de eso naides se asombre;
el que se tiene por hombre
ande quiera hace pata ancha.
Soy gaucho, y entiendaló
como mi lengua lo esplica:
para mi la tierra es chica
y pudiera ser mayor;
ni la víbora me pica
ni quema mi frente el sol.
Nací como nace el peje
en el fondo de la mar;
naides me puede quitar
aquello que Dios me dio:
lo que al mundo truje yo
del mundo lo he de llevar.
Mi gloria es vivir tan libre
como el pájaro del cielo;
no hago nido en este suelo
ande hay tanto que sufrir,
y naides me ha de seguir
cuando yo remuento el vuelo.
Yo no tengo en el amor
quien me venga con querellas;
como esas aves tan bellas
que saltan de rama en rama,
yo hago en el trébol mi cama,
y me cubren las estrellas.
Y sepan cuantos escuchan
de mis penas el relato
que nunca peleo ni mato
sino por necesidá
y que a tanta alversidá
sólo me arrojó el mal trato.
Y atiendan la relación
que hace un gaucho perseguido,
que padre y marido ha sido
empeñoso y diligente,
y sin embargo la gente
lo tiene por un bandido.
7
De carta de más me vía
sin saber a donde dirme;
mas dijeron que era vago
y entraron a perseguirme.
Nunca se achican los males,
van poco a poco creciendo,
y ansina me vide pronto
obligado a andar juyendo.
No tenía mujer ni rancho
y a más, era resertor;
no tenía una prenda güena
ni un peso en el tirador
A mis hijos infelices
pensé volverlos a hallar,
y andaba de un lao al otro
sin tener ni que pitar.
Supe una vez por desgracia
que había un baile por allí,
y medio desesperao
a ver la milonga fuí.
Riunidos al pericón
tantos amigos hallé,
que alegre de verme entre ellos
esa noche me apedé.
Como nunca, en la ocasión
por peliar me dio la tranca.
y la emprendí con un negro
que trujo una negra en ancas.
Al ver llegar la morena,
que no hacía caso de naides,
le dije con la mamúa:
-Va...ca...yendo gente al baile.
La negra entendió la cosa
y no tardó en contestarme,
mirándome como a un perro:
-Mas vaca será su madre.-
Y dentró al baile muy tiesa
con más cola que una zorra,
haciendo blanquiar los dientes
lo mesmo que mazamorra.
-¡Negra linda!-... dije yo.
-Me gusta... pa la carona-;
y me puse a talariar
esta coplita fregona:
-A los blancos hizo Dios,
a los mulatos San Pedro,
a los negros hizo el diablo
para tizón del infierno.-
Había estao juntando rabia
el moreno dende ajuera;
en lo escuro le brillaban
los ojos como linterna.
Lo conocí retobao,
me acerqué y le dije presto:
-Po...r...rudo que un hombre sea
nunca se enoja por esto.
Corcovió el de los tamangos
y creyéndose muy fijo:
-¡Más porrudo serás vos,
gaucho rotoso!-, me dijo.
Y ya se me vino al humo
como a buscarme la hebra,
y un golpe le acomodé
con el porrón de ginebra.
Ahí nomás pegó el de hollín
mas gruñidos que un chanchito,
y pelando el envenao
me atropelló dando gritos.
Pegué un brinco y abrí cancha
diciéndoles: -Caballeros,
dejen venir ese toro.
solo nací... solo muero.
El negro, después del golpe,
se había el poncho refalao
y dijo: -Vas a saber
si es solo o acompañado.
Y mientras se arremangó,
yo me saqué las espuelas,
pues malicié que aquel tío
no era de arriar con las riendas.
No hay cosa como el peligro
pa refrescar un mamao;
hasta la vista se aclara
por mucho que haiga chupao.
El negro me atropelló
como a quererme comer;
me hizo dos tiros seguidos
y los dos le abarajé.
Yo tenía un facón con S,
que era de lima de acero;
le hice un tiro, lo quitó
y vino ciego el moreno;
Y en el medio de las aspas
un planazo le asenté,
que lo largué culebriando
lo mesmo que buscapié.
Le coloriaron las motas
con la sangre de la herida,
y volvió a venir jurioso
como una tigra parida.
Y ya me hizo relumbrar
por los ojos el cuchillo,
alcanzando con la punta
a cortarme en un carrillo.
Me hirvió la sangre en las venas
y me le afirmé al moreno,
dándole de punta y hacha
pa dejar un diablo menos.
Por fin en una topada
en el cuchillo lo alcé,
y como un saco de güesos
contra un cerco lo largué.
Tiró unas cuantas patadas
y ya cantó pal carnero:
nunca me puedo olvidar
de la agonía de aquel negro.
En esto la negra vino
con los ojos como ají
y empezó la pobre allí
a bramar como una loba.
Yo quise darle una soba
a ver si la hacía callar,
mas pude reflesionar
que era malo en aquel punto,
y por respeto al dijunto
no la quise castigar.
Limpié el facón en los pastos,
desate mi redomón,
monté despacio y salí
al tranco pa el cañadón.
Después supe que al finao
ni siquiera lo velaron,
y retobao en un cuero,
sin rezarle lo enterraron.
Y dicen que dende entonces,
cuando es la noche serena
suele verse una luz mala
como de alma que anda en pena.
Yo tengo intención a veces,
para que no pene tanto,
de sacar de allí los güesos
y echarlos al camposanto.
1
Aquí me pongo a cantar
Al compás de la vigüela,
que el hombre que lo desvela
una pena estrordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.
Pido a los santos del cielo
que ayuden mi pensamiento:
les pido en este momento
que voy a cantar mi historia
me refresquen la memoria
y aclaren mi entendimiento.
Vengan santos milagrosos,
vengan todos en mi ayuda
que la lengua se me añuda
y se me turba la vista;
pido a mi Dios que me asista
en una ocasión tan ruda.
Yo he visto muchos cantores,
con famas bien otenidas
y que después de alquiridas
no las quieren sustentar:
parece que sin largar
se cansaron en partidas.
Mas ande otro criollo pasa
Martín Fierro ha de pasar;
nada lo hace recular
ni las fantasmas lo espantan,
y dende que todos cantan
yo también quiero cantar.
Cantando me he de morir,
cantando me han de enterrar
y cantando he de llegar
al pie del eterno Padre;
dende el vientre de mi madre
vine a este mundo a cantar.
Que no se trabe mi lengua
ni me falte la palabra;
el cantar mi gloria labra
y, poniendomé a cantar,
cantando me han de encontrar
aunque la tierra se abra.
Me siento en el plan de un bajo
a cantar un argumento;
como si soplara el viento
hago tiritar los pastos.
Con oros, copas y bastos
juega allí mi pensamiento.
Yo no soy cantor letrao
mas si me pongo a cantar
no tengo cuándo acabar
y me envejezco cantando:
las coplas me van brotando
como agua de manantial.
Con la guitarra en la mano
ni las moscas se me arriman;
naides me pone el pie encima,
y, cuando el pecho se entona,
hago gemir a la prima
y llorar a la bordona.
Yo soy toro en mi rodeo
y torazo en rodeo ajeno;
siempre me tuve por güeno
y si me quieren probar,
salgan otros a cantar
y veremos quién es menos
No me hago al lao de la güeya
aunque vengan degollando;
con los blandos yo soy blando
y soy duro con los duros,
y ninguno en un apuro
me ha visto andar tutubiando.
En el peligro !qué Cristos!
el corazón se me enancha,
pues toda la tierra es cancha,
y de eso naides se asombre;
el que se tiene por hombre
ande quiera hace pata ancha.
Soy gaucho, y entiendaló
como mi lengua lo esplica:
para mi la tierra es chica
y pudiera ser mayor;
ni la víbora me pica
ni quema mi frente el sol.
Nací como nace el peje
en el fondo de la mar;
naides me puede quitar
aquello que Dios me dio:
lo que al mundo truje yo
del mundo lo he de llevar.
Mi gloria es vivir tan libre
como el pájaro del cielo;
no hago nido en este suelo
ande hay tanto que sufrir,
y naides me ha de seguir
cuando yo remuento el vuelo.
Yo no tengo en el amor
quien me venga con querellas;
como esas aves tan bellas
que saltan de rama en rama,
yo hago en el trébol mi cama,
y me cubren las estrellas.
Y sepan cuantos escuchan
de mis penas el relato
que nunca peleo ni mato
sino por necesidá
y que a tanta alversidá
sólo me arrojó el mal trato.
Y atiendan la relación
que hace un gaucho perseguido,
que padre y marido ha sido
empeñoso y diligente,
y sin embargo la gente
lo tiene por un bandido.
7
De carta de más me vía
sin saber a donde dirme;
mas dijeron que era vago
y entraron a perseguirme.
Nunca se achican los males,
van poco a poco creciendo,
y ansina me vide pronto
obligado a andar juyendo.
No tenía mujer ni rancho
y a más, era resertor;
no tenía una prenda güena
ni un peso en el tirador
A mis hijos infelices
pensé volverlos a hallar,
y andaba de un lao al otro
sin tener ni que pitar.
Supe una vez por desgracia
que había un baile por allí,
y medio desesperao
a ver la milonga fuí.
Riunidos al pericón
tantos amigos hallé,
que alegre de verme entre ellos
esa noche me apedé.
Como nunca, en la ocasión
por peliar me dio la tranca.
y la emprendí con un negro
que trujo una negra en ancas.
Al ver llegar la morena,
que no hacía caso de naides,
le dije con la mamúa:
-Va...ca...yendo gente al baile.
La negra entendió la cosa
y no tardó en contestarme,
mirándome como a un perro:
-Mas vaca será su madre.-
Y dentró al baile muy tiesa
con más cola que una zorra,
haciendo blanquiar los dientes
lo mesmo que mazamorra.
-¡Negra linda!-... dije yo.
-Me gusta... pa la carona-;
y me puse a talariar
esta coplita fregona:
-A los blancos hizo Dios,
a los mulatos San Pedro,
a los negros hizo el diablo
para tizón del infierno.-
Había estao juntando rabia
el moreno dende ajuera;
en lo escuro le brillaban
los ojos como linterna.
Lo conocí retobao,
me acerqué y le dije presto:
-Po...r...rudo que un hombre sea
nunca se enoja por esto.
Corcovió el de los tamangos
y creyéndose muy fijo:
-¡Más porrudo serás vos,
gaucho rotoso!-, me dijo.
Y ya se me vino al humo
como a buscarme la hebra,
y un golpe le acomodé
con el porrón de ginebra.
Ahí nomás pegó el de hollín
mas gruñidos que un chanchito,
y pelando el envenao
me atropelló dando gritos.
Pegué un brinco y abrí cancha
diciéndoles: -Caballeros,
dejen venir ese toro.
solo nací... solo muero.
El negro, después del golpe,
se había el poncho refalao
y dijo: -Vas a saber
si es solo o acompañado.
Y mientras se arremangó,
yo me saqué las espuelas,
pues malicié que aquel tío
no era de arriar con las riendas.
No hay cosa como el peligro
pa refrescar un mamao;
hasta la vista se aclara
por mucho que haiga chupao.
El negro me atropelló
como a quererme comer;
me hizo dos tiros seguidos
y los dos le abarajé.
Yo tenía un facón con S,
que era de lima de acero;
le hice un tiro, lo quitó
y vino ciego el moreno;
Y en el medio de las aspas
un planazo le asenté,
que lo largué culebriando
lo mesmo que buscapié.
Le coloriaron las motas
con la sangre de la herida,
y volvió a venir jurioso
como una tigra parida.
Y ya me hizo relumbrar
por los ojos el cuchillo,
alcanzando con la punta
a cortarme en un carrillo.
Me hirvió la sangre en las venas
y me le afirmé al moreno,
dándole de punta y hacha
pa dejar un diablo menos.
Por fin en una topada
en el cuchillo lo alcé,
y como un saco de güesos
contra un cerco lo largué.
Tiró unas cuantas patadas
y ya cantó pal carnero:
nunca me puedo olvidar
de la agonía de aquel negro.
En esto la negra vino
con los ojos como ají
y empezó la pobre allí
a bramar como una loba.
Yo quise darle una soba
a ver si la hacía callar,
mas pude reflesionar
que era malo en aquel punto,
y por respeto al dijunto
no la quise castigar.
Limpié el facón en los pastos,
desate mi redomón,
monté despacio y salí
al tranco pa el cañadón.
Después supe que al finao
ni siquiera lo velaron,
y retobao en un cuero,
sin rezarle lo enterraron.
Y dicen que dende entonces,
cuando es la noche serena
suele verse una luz mala
como de alma que anda en pena.
Yo tengo intención a veces,
para que no pene tanto,
de sacar de allí los güesos
y echarlos al camposanto.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
3º4 Tarea domiciliaria opcional
PROPUESTA: COMPARAR ESTE POEMA CANTADO CON EL POEMA 20 DE NERUDA.
1) Ver similitudes y diferencias en temas, estructura, lenguaje o lo que puedan encontrar.
2) ¿Conoce otra canción que trate temas similares al Poema XX?
3) ¿Cómo cree que quedaría el Poema XX si se cantara al son de "A cartas vistas"? Fundamente su opinión.
Buitres A Cartas Vistas
Es la historia del regreso
por los pasos de tus versos
esta es nuestra canción.
Pedí jugar a cartas vistas
cuando se pierde así en la vida
se pierde y no se habla más.
La noche ya no es mi guarida
el vidrio solo abre
heridas tus ojos diez años atrás.
A veces siento
rodando en mi caída
tu voz que llama desde el mar
es el eco de
una canción herida al viento
y un solo corazón latiendo
o aún peor
lo que es vivir
la vida sin ti.
No me importa lo que digan
yo pagué por esta vida
y no quiero devolución.
De otro, sí, será de otro
como fue un día de mis besos
y eso no se quita más.
Dejame hablarle
también a tu silencio
porque así fue que te perdí
como el eco de
una canción herida al viento
y un solo corazón latiendo
o aún peor
lo que es vivir
la vida sin ti.
1) Ver similitudes y diferencias en temas, estructura, lenguaje o lo que puedan encontrar.
2) ¿Conoce otra canción que trate temas similares al Poema XX?
3) ¿Cómo cree que quedaría el Poema XX si se cantara al son de "A cartas vistas"? Fundamente su opinión.
Buitres A Cartas Vistas
Es la historia del regreso
por los pasos de tus versos
esta es nuestra canción.
Pedí jugar a cartas vistas
cuando se pierde así en la vida
se pierde y no se habla más.
La noche ya no es mi guarida
el vidrio solo abre
heridas tus ojos diez años atrás.
A veces siento
rodando en mi caída
tu voz que llama desde el mar
es el eco de
una canción herida al viento
y un solo corazón latiendo
o aún peor
lo que es vivir
la vida sin ti.
No me importa lo que digan
yo pagué por esta vida
y no quiero devolución.
De otro, sí, será de otro
como fue un día de mis besos
y eso no se quita más.
Dejame hablarle
también a tu silencio
porque así fue que te perdí
como el eco de
una canción herida al viento
y un solo corazón latiendo
o aún peor
lo que es vivir
la vida sin ti.
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